Un perfume revolucionario, emblemático de los años 90, durante los cuales se vio surgir una nueva definición de la complicidad y de la androginia. Calvin Klein tuvo la idea de crear CK One al observar el estilo de vida de su hija y de los amigos de esta.
Provocador y, sin embargo, muy «políticamente correcto», CK One logró que se aceptaran en los Estados Unidos los aromas livianos. Esta nota de té con reminiscencias anglosajonas sedujo a un vasto público de ambos sexos y de todas las edades.
Su rápido y rotundo éxito, que sorprendió al mundo entero, yace en un frasco minimalista, una distribución extendida, una fragancia mixta, y una publicidad de estilo «grunge» que vehicula una idea de clan, de complicidad y de mestizaje, sin perder la noción de selectividad.
En cuanto apareció en el mercado, CK One se convirtió en el perfume más vendido en los Estados Unidos y en numerosos países más.
Descripción del perfume:
La originalidad de la frescura de este perfuma estriba en la combinación de una nota de té con otra de bergamota, mezclada con flores transparentes y un toque juvenil de fruta (piña) y de especias frescas (cardamomo).
Reposa sobre un fondo de almizcle, ambarino y estable.
Cabeza: Bergamota, Limón, Mandarina, Nota verde.
Corazón: Jazmín, Lirio de los valles, Rosa, Iris.
Fondo: Madera de cedro, sándalo, Ámbar, Musgo de roble.
Frasco: El estuche de cartón reciclado y sin pegamento, que se mantiene cerrado gracias a un ingenioso sistema de plegado, fomenta valores ecológicos.
El vaporizador es amovible, pudiéndose adaptar a las necesidades de cada usuario. El frasco blando se destaca por su sencillez en el universo de las marcas de lujo.







